
Ya les he hablado de algunos de las malos maestros que he tenido, personas sin vocación que solo están ahí para recibir su pago, pero siendo hoy el día de los maestros seria bueno hablarles de aquellos que si tenían la intención de enseñar, de los que me mostraron cosas que no conocía, pero ahora me fascinan.
En secundaria mi maestra de español, la verdad que no me caía del todo bien, era muy seria y un tanto estricta. Nos había hecho escribir la historia de una piedra, todos renegaron y se quejaron, pero a mi me gusto, escribí cerca de 2 hojas y supuse que lo había hecho bien para una tarea más de clase, pero cuando me mando a llamar, la alumna que se sentaba hasta atrás y de calificación un poco por debajo del promedio, me asuste un poco, y cuando me comento que una de mis compañeras la había dicho lo que hacia en la
Clase de Ética, por mi cabeza solo paso:
“¿Por qué a mi?, ¿Un Reporte?, ¿Una Expulsión?, ¿Qué acaso mis compañeras no me quieren?”. Pero antes de poder reclamar algo en voz alta, solo me comento que me había inscrito en la competencia para escribir cuentos de la escuela.
“¿Qué? ¿Cómo?, ¡¿YO?!”(nuevamente solo en mi cabeza), pero supongo vio mi reacción en mi cara.
Estoy segura que más de uno se habrá dado cuenta que soy malísima con la ortografía y lo menos que me esperaba en ese entonces era participar en un concurso de la materia de español. La maestra me comento que lo principal no era la ortografía, si importaba, pero que lo más importante era la imaginación y creatividad, además de que me tentó con un punto extra en su materia si participaba :P
Por supuesto que participe, contra unos 15 alumnos de distintos grados y grupos de la escuela. Nos dieron 3 hojas en blanco a cada uno y una lista de palabras que debíamos incluir en la historia y un límite de una hora para escribir. Lo que ahora me da gracia es que cuando uno de los compañeros que tenia a lado pidió hojas extra y me dije
“Si él puede, yo también” Al final termine una historia de 4 hojas, y fui la penúltima en entregarlo. Ya no recuerdo sobre que escribí, pero cuando me entere que había quedado en segundo lugar de toda la escuela me sorprendí bastante.

Cambie mi forma de ver a mi maestra y también fue algo que me ha motivado a escribir y no dejar ir mi imaginación. A ella si le debo una buen “GRACIAS”
Por mientras le digo ¡Feliz Día del Maestro! a todos esos maestros que si se toman el tiempo para enseñar con paciencia, gusto y placer. Teniendo en cuenta y como prioridad a sus estudiantes.
PD. Muchas felicidades a mi Papá, que aunque no he tenido la oportunidad de conocerlo en esa faceta, se que es un gran maestro